Hola hermosa, volví.

Imaginate esto:
Hay un hombre interesado en vos. Se llama Juan. Te quiere invitar a salir.
Y resulta que se te acerca y te dice:
“Sería muy beneficioso para vos salir conmigo porque soy rubio, alto, contador y exitoso”.

¿Qué sentirías?
Qué aburrido (y bizarro), ¿no?

No me interesa que me compartas los bullets de las razones que te hacen un buen candidato.
Me interesa que me seduzcas.
Que generes misterio.
Que me hagas sentir cosas.

Me interesa que juguemos el juego más divertido que existe:
el juego de la seducción.

Ahora bien.
Llevemos esto al mundo de nuestros negocios medicina.

Muchas de las mujeres que reciben estas cartas comparten sus dones con el mundo con la intención de crear una realidad más amorosa, más consciente, más viva.
Pero a la hora de vender sus propuestas… se contraen.

Y tengo que decir esto:
vender tus propuestas es un acto de amor.

¿Por qué?
Porque tus propuestas son un servicio al mundo.
Un servicio de amor.
Y venderlas es hacerte cargo de que lleguen a las personas indicadas, para impactar sus vidas de forma positiva.

Pero resulta que, a la hora de vender, muchas hacemos como Juan:
“Los beneficios de sumarte a mi programa son:
— Más conexión con tu mundo emocional.
— Más conciencia a la hora de crear tu vida.
— Más claridad.
— Más expansión.
Etcétera, etcétera, etcétera.”

¿Te suena?
Qué aburrido.

Hoy hay un mar de propuestas de desarrollo personal, expansión y transformación allá afuera.
Y para que esa clienta soñada pare de scrollear, escuche tu mensaje y sienta el llamado a sumarse a tu programa, hay que hacer exactamente lo que Juan no supo hacer:
jugar el juego de la seducción.

Sí, yo seduzco a las mujeres.
Las magnetizo.
Les abro una puerta simbólica, energética y emocional para que sientan el llamado a entrar en mis programas.
Sí, ese es uno de los dones más deliciosos de nuestro sagrado femenino.

Y sí:
seducir también es un acto de amor.

Porque no se trata de manipular, de convencer, de empujar a nadie.
Se trata de crear un campo tan vivo, tan verdadero, tan magnético, que la mujer que está del otro lado pueda sentir:
“Esto es para mí.”

Y acá estoy, seduciéndote.
Invitándote a entrar conmigo a jugar este juego.
Para que tu próximo lanzamiento no se sienta pesado, forzado o drenante.

Sino gozado. Vivo. Creativo. Divertido.

Porque vas a aprender el arte de seducir con tu palabra, con tu energía, con tu deseo y con tu medicina. Y desde ahí, llenar tus espacios.

Vamos a aprender este arte en una experiencia para mujeres medicina que todavía es secreta.

Sí.
Esto también es parte del misterio.
Todavía no te voy a contar todo.

Pero sí te voy a invitar a sumarte por sólo $11 y a confiar.
Este valor insólito se mantiene sólo por 48 hs, luego sube.

Conmigo, el misterio siempre recompensa.

Nos vemos adentro,
Feli

Keep Reading