Hola, mujer medicina

Todas tenemos miedos a la hora de crecer en nuestro negocio.
Miedos que aparecen justo antes de una expansión.

El miedo a alzar la voz.
El miedo a ser vista.
El miedo a equivocarnos.
El miedo a crecer más de lo que creemos poder sostener.
El miedo a no hacer dinero.
El miedo a hacer demasiado.
El miedo a que compartir nuestra medicina tenga consecuencias.

Todos esos miedos no viven solo en la mente.
Se expresan como contracciones reales en el sistema nervioso.

Y quiero decirte algo importante:
esa contracción no es un error.

Es una respuesta inteligente del cuerpo.
Una forma de protección.

Porque si crecer fue un riesgo alguna vez,
si brillar tuvo consecuencias,
si habitar nuestro poder fue peligroso,
el cuerpo aprende a tensarse antes de expandirse.

No por debilidad.
Por supervivencia.

El problema no es el miedo.
El problema es intentar crecer a pesar del miedo,
sin escuchar lo que el cuerpo nos está diciendo.

Y acá suelen aparecer dos caminos posibles:

O, inconscientemente, trabamos nuestro crecimiento
por miedo a las consecuencias.

O crecemos igual,
pero pagando un precio alto a nivel físico, emocional o energético,
por el estrés que percibió el cuerpo en esa expansión.

Yo viví ambas etapas en distintos momentos de mi camino medicina.
Y aprendí, con la experiencia en carne propia,
que existe una tercera forma de transitarlo.

Cuando, durante una contracción, entramos con presencia al cuerpo,
dejamos de empujar y empezamos a sentir,
esa energía retenida comienza a circular.

Es ahí donde tenemos la oportunidad de alquimizar la contracción,
de transformarla en compost,
en tierra fértil para lo nuevo.

Es ahí donde podemos imprimir una nueva huella en el sistema nervioso
y contarle que sí:
es posible crecer con placer.

Y cuando el cuerpo registra que ahora es seguro,
la expansión deja de sentirse como amenaza.

Entonces aparece un único camino posible:
crecer y expandirnos desde el placer,
desde el goce profundo de compartir nuestra medicina
con los corazones que están listos para recibirla.

Eso es lo que vamos a caminar juntas en YEGUA.

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Mañana el valor sube a 22.

Porque el universo también premia
a las yeguas que se lanzan al misterio
y confían en su pulso interno.

Ya somos más de 30 mujeres líderes en este viaje.
Sos profundamente bienvenida a vivirlo con nosotras.

Con amor salvaje,
Felisa 🐴🔥

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